Así, sin pensarlo, escogimos nuestras hazañas las letras el aroma las líneas escritas los pliegues de las palabras. Encendimos nuestro mar el amanecer las olas. Improvisamos las melodías y los susurros como hojas de otoño y flores de primavera. Estamos llenos de pasiones nuestra luna y nuestro sol no quieren nubes.