Sueño en esta estación sin tiempo,
desconectado
despegado
desordenado
en el desequilibrio del desamor.
Voy ligero en duermevela
dueño de una dulce duda
como duende que se esconde.
Y sueño…
*El título del poema es un verso de José Hierro
Sueño en esta estación sin tiempo,
desconectado
despegado
desordenado
en el desequilibrio del desamor.
Voy ligero en duermevela
dueño de una dulce duda
como duende que se esconde.
Y sueño…
*El título del poema es un verso de José Hierro
Enero, de nuevo,
enero ahí, con sus pies desnudos,
rozando el tiempo,
acariciando nuevos latidos,
huyendo del pasado.
La tormenta avanzaba,
repartí palabras vivas
una cruzó a la luna
en busca de alguna señal para guardar
los minutos, las horas.
Quería tener los pies en la tierra.
Enero, de nuevo, enero ahí.
*El título del poema es un verso de Olga Orozco.
Cuenta la leyenda
que el sol, encadenado a tanta vida,
se clavó un dardo en el corazón.
Con los dedos hizo estrellas de papel,
convirtió el arcoíris en color rosa.
Con su voz libre
estuvo buscando metáforas.
Presentía el futuro:
no quería ir.
Cómplice del tiempo
se tatuó una luna roja
en cada lágrima.
Me inclino ante las palabras
con la intención de abrazarlas,
de amarlas, de hacerlas mías.
Encuentro el gran tesoro
que está más allá
de una isla desierta
en medio del océano.
Corazón que respira
los desafíos del pulso.
Alzo la vista.
¡Huele a mundo!
*Título del poema: Lawrence Ferlinghetti
![]() |
| Pintura de Maja Lindberg |
Extraño desacostumbrarme
a tanta quietud.
Solo un pequeño ruido
de vapor en la cocina
me saca de esta gota de tinta
que se agota.
Es un pretexto,
un pasatiempo urgente
para recomponer
el dolor en herida,
la herida en cicatriz
y la cicatriz en olvido.
Hasta que tú vuelvas,
regreses,
y yo, renazca, de nuevo,
por décima vez.
Por suerte sé despertar siempre
antes de morir
Wislawa Szymborska
Acababa de morir, lo sé,
lo escribí en el último poema.
Recuerdo que a la derecha había un banco
y a la izquierda
una gran sombra que me invitaba a entrar
por un portón oscuro.
Una muchacha volaba sobre las ventanas,
esperaba a ver mi siguiente paso.
¿Iba a cruzar la puerta? No.
Entonces desperté de aquella muerte,
de aquel letargo
y nació otro poema.
*El título del poema es un verso de Wislawa Szymborska.
La muerte ha llegado a mí,
me ha hecho una herida profunda
y no se cura.
Me duele este dolor.
Me duele mucho este dolor
que agarra mi cuerpo,
que abraza mi piel,
que se come mi alma
y me ahoga.
Me duele este beso mortal
que se acerca triunfante
y no se va.
Me duele este dolor lento que me mata.
Tiene sabor amargo
y ojos hambrientos.
He muerto en sus brazos.
Morí llena de espanto.
Morí.
*El título del poema es un verso de Jorge Manrique
Fuiste como un huésped pasajero,
como una nube deshecha en el cielo,
como un amanecer silencioso
que no espera.
Ya no me acuerdo cómo era
cuando te miraba,
cuando me mirabas,
cuando nos mirábamos.
En mi corazón
ya todo es olvido.
*El título del poema es de Idea Vilariño
y florezco.
Mi cabeza está llena de libros,
se me ha pasado el tiempo
inventando un bosque, un río,
un lugar, una flor, un color.
Corre el aire sin sobresaltos
y llega la desnudez del instante:
como cada mes de marzo
nace una nueva mujer.
*Titulo de Gerardo Diego
Tú querías la luna de fuego
fuego con final
final jamás imaginado
imaginado con emoción
emoción transitada en lágrimas
lágrimas de dolor
dolor de incertidumbre
incertidumbre certera
certera verdad
¿verdad?
Verdad: volver a empezar
Empezar, aunque no sepas cómo
¿Cómo?: ¡Abre los ojos!