lunes 29 de junio de 2009

AMAZONA



Sueño despierta
ese pretérito rojo imperfecto
que trazó una circunferencia
sin círculo y un triángulo sin vértice.
Camino el trapecio del azul
en todos sus colores selváticos
como amazona llena de dicha
que da luz a miles de besos
en los labios.

Mujer griega y romana,
hice del dolor
una blanca transparencia
que no quiero volver
a encontrar.


*Cuadro: Diana tomando su baño. Boucher

-

lunes 22 de junio de 2009

PONGO MI PIE DESNUDO EN EL UMBRAL



“Todo lo espero de las palabras. En su fiesta impalpable
Partiré a la conquista de las puertas”

Aldo Pellegrini

“La vida es bella”
Alfonsina Storni


Se abren las puertas y hay palabras
que todavía no he podido decir.

Me descubro decidiendo
los secretos deshabitados,
una imagen de ti
y la desnudez cómplice
de algunos labios engalanados en ocre.

En esta manera de vivir
escribo un tiempo nuevo
suspendido en las palabras,
un coro deslumbrante
de pasiones humanas
que avanzan y retroceden
cuando caminan por la espesura
que yace como un caracol,
lento, húmedo e implacable.

Pongo mi pie desnudo
en las vértebras del tiempo
tratando de encontrar el lugar,
reconquistar sus rutas
y ser el atlas que lleva
a todos los rincones,
profecías y oleajes barajados
para inventar de nuevo la mirada,
para soñar sueños olvidados.

Seguimos teniendo el mismo nombre
y ya no hay silencio al otro lado,
ni siquiera de la noche vestida
de aire y fuego.

De un momento a otro
se abren las puertas:

La vida es bella.



*Cuadro: Mural de Dalí. Nuria Parra Cátedra



martes 16 de junio de 2009

INACABABLE AMOR Y DESEO



Sorpréndeme las manos con titánicas embestidas
vísteme los labios desbordados de pasión furtiva
muéstrame, en los bordes de tu piel,
el cuerpo ligero y el rostro cálido,
tiernamente,
con tu distraída voz, inagotable y vividora.

Quietamente dime la verdad con dos palabras
sencillas, hermosas, vencidas en la melodía prometida,
tejida en las impenetrables manos del poeta.
Y no me preguntes nada.

Sé que dormí el deseo en el soliloquio del alfarero,
aquel que me dijo:
“Vendrá la primavera, contigo vendrá la primavera
y rozará el verso en la noche azulada,
la gloria embellecida y todas sus flores,
lirios, violetas, guirnaldas y rosas deshojadas
por un mirlo inquieto”.

Irremediablemente tienes que decirme
del inmenso abrazo agarrando nuestro pecho,
detenido en todas la bocas abiertas al mundo.
Despiértame de esas fantasías del oráculo,
del presentimiento y de las tentaciones
contra el abismo sin sentido.

Mírame,
mañana, desprovista de mi nombre,
seré en tus manos seguro azar, y un amor.

Te observo desde el umbral,
arden tus labios y los ojos de mujer.

Ven a buscarme…
-
Mónica López Bordón
*Cuadro "Amor a corazón abierto". Miguel Menassa
-

miércoles 10 de junio de 2009

EL JARDÍN DE LOS SENDEROS QUE SE BIFURCAN



Leyendo a Jorge Luis Borges




Anduvo una vez, y otra y otra...
Había tenido un virginal despertar cuando la noche fluía suntuosa
con la piel manchada de viento.
Su gesto de piedra evocador desleía cada verso de cristal
que resonaba en su garganta.
Exhalaba un pulso dilatado como si caminar en círculo
y abrazar al baobab del sendero
no fuera suficiente para seguir avanzando.
En griego, me dijo que no tuvo en cuenta su noble encanto, íntimo
y de estepa revolando con hojas de oro.
Insinuó que tenía una mitad de miedo
y otra mitad de frío que superaba
con el candelabro prendido, a todo gas, en la caverna.
Su cuerpo había empequeñecido tanto
que sus ojos azules encontraron un abanico
de formas oscuras y ofendidas.
Lloraba con un vestido blanco.
Anduvo de nuevo. Risueña y fugaz, errante.
Misteriosa y silenciosa contó que era la muerte una mujer.


Mónica López Bordón
*Dibujo de Henry Matisse

martes 9 de junio de 2009

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE POESÍA DE NOEMÍ TRUJILLO "LA MAGDALENA"

El sábado 6 de junio de 2009 disfrutamos una mañana excepcional en la presentación del último libro de poesía de Noemí Trujillo, "La Magdalena". Fue en la Biblioteca Municipal de Viladecans y tuve el placer de compartir la presentación con Micaela Serrano y José Luis Bravo. Moderó el encuentro María Salmerón, primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Viladecans.


Micaela Serrano, Noemí Trujillo, María Salmerón, Mónica López y José Luis Bravo

Micaela Serrano


José Luis Bravo

Mónica López Bordón

Noemí Trujillo, espléndida

Después de la presentación



Con Diego, el presidente de la Fundación Espejo


Contentos del éxito de Noemí


PRESENTACIÓN, POR MICAELA SERRANO

Sobre la autora:
Publica en Bubok los poemarios "La Magdalena" y "Los poetas no tienen metralletas". Ha colaborado en las antologí­as "Renacuajos, Ranas y algún que otro prí­ncipe azul", libro que recopila textos de los talleres de portal del escritor durante el 2008; y en las antologí­as "lágrimas de despedida" y "Impresiones y Recuerdos", del centro de estudios poéticos de Madrid. Colaboradora habitual de Fundación Espejo de Viladecans, obtuvo el premio a la mejor poeta local en el V concurso Ciutat de Viladecans el pasado Noviembre de 2008. Este año ha ganado el premio en el Concurs de Relat Breu por “La Candelaria”. Socia fundadora y presidenta de la Asociación Cultural "ANCEO". Trabaja en la escuela municipal de danza de Castelldefels. Coautora también del libro de relatos “Lo que nos falta”, junto a Francisco Javier Del Hoyo Castillo.

Sobre su poemario “La Magdalena”:
La poesía de Noemí es una exaltación del amor, la locura del amor, con todos sus registros: la pasión más exacerbada, el amor dulce y tranquilo, los celos, la ausencia…
Escribe con un lenguaje sencillo, directo, que atrapa al lector desde el primer momento y le envuelve en un universo apasionante, desbordado por la magia, el erotismo y la belleza más descarnada.
La Magdalena es símbolo del dolor y del placer, lugar de encuentros y ausencias.
El poemario está dividido en siete partes:
I . Toda mi sangre te llama (La ausencia).
II. Invierno (Los celos).
III.Lorca (La poesía).
IV.La Magdalena (La fe).
V. Tu rostro es la vaguardia (El amor).
VI. Fórmula (Los hijos).
VII.La licencia (El deseo).
Noemí escribe sobre la poesía y sobre el oficio del poeta y nos ofrece su visión realista y crítica al mismo tiempo. Dice: “Las palabras le cuestan al poeta mucho dinero. Mientras piensa en ellas no sabe hacer otra cosa. Y más que dinero, le cuestan amargura y sacrificio…”
Pero sobre todo destacaría el poema titulado “Oración” cuando nos cuenta que:

“un poeta es quien come galletas de luna
y sigo perdiendo el tiempo con palabras
que no dicen nada ni me llevan a ningún sitio”.

La parte que lleva como título “Fórmula” es una evocación maravillosa a sus tres hijos: Judith, Pablo y Laura.
Pero sin duda, dónde la poeta se afirma con mayor rotundidad, es en sus poemas de amor. En ellos nos transmite la emoción de un dolor intenso provocado por la ausencia de su amado. Utiliza la imagen lorquiana de la sangre: “Toda mi sangre te llama, circula por mi cuerpo a borbotones”. Le desespera la soledad, la distancia, dormir sola, “quemar versos acariciando billetes de avión”. Todo tiene sentido para ella cuando respira paz, cuando por fin es abrazada y duerme acompañada de su esposo.

PRESENTACIÓN, POR MÓNICA LÓPEZ BORDÓN

Hoy es un placer presentar “La Magdalena”, el último libro de poesía de Noemí Trujillo. En primer lugar quiero agradecer a José Luis Bravo, a Micaela Serrano y especialmente a Noemí Trujillo, ya que entre todos ha surgido la posibilidad de este encuentro.

El deseo. El deseo es lo que está en juego a lo largo de este libro, el deseo de vivir, donde lo que el amor necesita es poesía. Frente al deseo siempre el que escucha es un poeta.
Contundente y firme la poesía de Noemí Trujillo es realista ante cada reto que le va apareciendo inesperadamente; “la tarde se desluce, la noche avanza, y yo siento una soledad errante sin tus párpados”, nos dice la poeta al comienzo del libro. Luego va deshojando el insomnio, peinando las horas, suspira en la pasión del amor y en la noche apasionada: “Hoy que te amo incendio la noche”.

Entre la ausencia sentida y los celos, como señal de amor, está de nuevo el deseo. Ese que es capaz de lograr lo que se proponga: la presencia y el amor, el trabajo y la poesía…Una mujer que nunca claudica a pesar de las sombras o el vacío, una mujer sencilla, apasionada…

Goethe escribió que la vida existe simplemente para ser vivida y eso es lo que va haciendo la poesía de Noemí Trujillo entre Lorca, Shakespeare, Chaucer, Walt Withman, Jules Laforgue o Pessoa, nos lo anuncia en el poema “Republicana”, dedicado a su abuela y donde escribe: “Sigo sin publicar nada/ mis versos no saben andar”. Pero pasamos la página y anda: “Dejé de buscar y hallé lo que quería: una poesía desnuda y limpia”. Esta poeta sabe que es la poesía la que hace el camino, como bien escribió Antonio Machado, “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

Llegamos a “La Magdalena, península y cumbre de los sueños: “He soñado ya todos los sueños/ cada vez con un vestido distinto…” Y aquí, tenemos que hablar sin duda, del mar, presente desde el comienzo en la portada del libro: azul. Lo que nos viene a decir Noemí Trujillo es que sabe que el mar debe ser navegable en todas las condiciones, que una mujer puede estar rodeada de poesía y amor, dejarse abrazar por mil poetas y siendo fiel a la poesía poder vivir abrazada al hombre que ella, ya decidió.

Así va construyendo palabras que le invaden como besos hasta que llega el amor. Amor y erotismo entremezclados en el número clave: el siete: “Siete años tardó en girar la rueda/ siete años son un capítulo del tiempo”.

Querida Noemí leyendo tu libro me hizo recordar uno de mis versos, permíteme que rescate este para la ocasión: “El mundo está en cada uno de nosotros. / Agarro tu pecho insólito,/ bestia conjugad de amor y besos,/ paisaje solícito del universo sin límites./ Busco en el vacío un signo turquesa/ que me guíe hacia la luz del silencio sonoro./ La respuesta es el eco mudo/ que interroga al mar por algún anhelo. Desanudo tu lengua, desnudo tu piel/ y, vacío, te pongo palabras”.

De tal manera que lo que permanece es lo escrito, las palabras, la vida está en los libros y Noemí Trujillo en ese deseo se ha tomado la licencia, su licencia para escribir el deseo y la vida en “La Magdalena”. En esta armonía de lo vivido dejo una frase de futuro, para el futuro que escribe el poeta Miguel Menassa: Si es posible el poema, es posible la vida. Felicidades


ME QUEMO POR TI
Me quemo por ti,
me quemo por dentro.
Mis manos ahuyenta soledades.
Mis piernas tiemblan,
tapadas con tu sombra.
Me llena una ausencia de hambre
y un dulce calor de saliva.
Te llamo y no vienes.
Quedan siete días para volar hacia ti,
siete días más pasando hambre.
Esta ausencia escoge sus ciudades,
tenemos un portal dormido en cada labio
y un modo diferente de andar por los pasillos
con las luces de la noche siempre fatigadas.
No tengas malos sueños
en esta escalera llena de pequeños paréntesis,
toma mi alianza y descansa.
Deja esa pesadez de betún
en tus sueños inacabados,
sobre el humo de las sábanas.
No seas suspicaz conmigo.
Existes mejor donde te quiero.

Noemí Trujillo
Del libro “La Magdalena”


lunes 8 de junio de 2009

DIÁLOGOS DE LOS VIENTOS Y EL MAR ENCADENADOS



Dedicado a Noemí Trujillo,
Micaela Serrano,
Nuria Parra Cátedra y
José Luis Bravo


Hay días en los que no puedo nada
ni siquiera despertar las violetas de mi alma.
Converso con los vientos
y me parece injusto
pedir algo para mí
cuando hay tantos millones
que mueren de ellos.
Hay días y días.
Otros me pongo frente al mar
y cuando rompe una ola
siento la luz
como caballo desbocado
herido de galope
en mi pecho
presa de libertad
y la muerte marcando el paso.
Vientos y mar
limpian lágrimas de mis mejillas
roban un clavel de la corona de muertos
que envió algún amigo despistado
a la tumba de una tristeza pasajera
y me lo colocan en la solapa de los labios.

Me echo andar por la calle
sin mirar atrás.
El viento me lleva
y el mar me atrapa.
Encadenados forjamos
un ramo de rosas blancas,
cada pétalo es un amor
que conquista el mundo
cada espina
la desaparición del presentimiento.
En el diálogo
les digo que trabajamos para la libertad
para darle al pueblo lo que es del pueblo:
la palabra, la vida, la voz.
La garganta de los vientos
y la lengua del mar
exploran paisajes desconocidos
y yo
me abandono al poema,
me dejo escribir
y la pluma atrapa el vuelo verde
de la luna
costado en equilibrio.

Desnudos y fortalecidos
crecemos al amparo de semillas
que nos precedieron
de padres fuertes
que amaron la vida como la propia sangre
haciendo de la pasión
un verso
y de la Poesía
el futuro.



Mónica López Bordón
Del libro “Árbol de sol”


*Cuadro: "Musa VI". Nuria Parra Cátedra
-

miércoles 3 de junio de 2009

EL CUERPO DE LA QUÍMICA


Soy un cuerpo de la química.
Desprendida de este cuello
y acorralada en los remolinos de la sangre,
ofrezco esta cabeza a la tierra prometida en el mundo.

Júpiter y Venus son ciegos,
leo en las tablas de la ley los diez mandamientos
y no se cae ni una letra.
Camino ensimismada en las metamorfosis de la muerte,

que deja las huellas de sus huesos
inscritas en el eco de su particular idioma.

Escribo un nudo en la garganta
y tiemblo menos.

Sigo rodeada en este cuerpo,
extraña y distante,
nadando el misterio y la noche
de una nostalgia furtiva
que se quedó aquí,
deslizándose al pasar,
entre mis manos.


Mónica López Bordón

(Cuadro: Mata Mua. Paul GAUGUIN)


-

lunes 1 de junio de 2009

UN VERSO DE SALINAS. -Poema de Joaquín Hinojosa-



Níveo fluido intermitente,
ofrenda largamente perseguida,
alquimia profunda e intangible
de tu amorosa sabiduría.

El rítmico jadeo de mi pecho
y el ansioso murmullo con que aspiras
se funden con el roce tierno
de mi mano ayudando a tu boca amiga.

Tú lo recibes quedamente,
a un tiempo posesora y poseída:
íntimo borboteo caliente
donde chapotean corpúsculos de vida.

Mi espalda se tensa en el decúbito
en espasmos finales de agonía
y chorretones de licor translúcido
salpican tu universo en leve huída.

Nos miramos vacilantes, opacos,
como dos pistoleros frente a frente.
Yo, indefenso, mi revólver descargado.
Tú, como el malo, paladeando mi muerte.

Te deslizas resbalando por mi cuerpo,
reptas hasta mis labios ya calmados,
y construyes tímidamente un beso
en el que reconozco el sabor que yo te he dado.

La calma nos envuelve, abrazados
como agotados campeones al trofeo,
y en pensamientos antes nunca imaginados
nos gritamos los más últimos secretos.

Nos fundimos el uno con el otro,
sumidos en neblina de cómplice quietud.
De tu carne sudorosa se evapora un verso de Salinas:
Mujer, ¡qué probable eres tú!


Joaquín Hinojosa
Madrid, 22-29 Enero de 2006
(Cuadro: "Mujer desnuda". Sorolla)