Buscando la vidahas paseado por tu cuerpo
como un huracán.
Dejaste el escalofrío
de aquella madrugada remota
que todavía, no he podido olvidar.
La bruma consumió el corazón
que caía como una alondra
sin rumbo fijo, devorada por la tierra,
vagando en los trozos de tu piel
como si fuera el amor,
el amor solo de tu amor.
Tuve sedienta la boca.
Viendo volver tu ausencia
recogí mis cosas
con el verbo invadido
por tantas tormentas.
Decidí vivir la vida intensamente
y me olvidé del centro de tu alma.

*Cuadro: Odalisca. Frederick Leighton










