miércoles, 4 de marzo de 2009

Poesía. EL PRIMER ABEL

"Caín y Abel". Marc Chagall
EL PRIMER ABEL

Obrando por el hombre, en nuestras pausas,
matando, tú, a lo largo de tu muerte
y a lo ancho de un abrazo salubérrimo,
vi que cuando comías después, tenías gusto,
vi que en tus sustantivos creció yerba
CÉSAR VALLEJO

Crece la hierba en el lugar
del primer crimen humano.
La vida, inversamente,
ha nacido sobrante de flaquezas.
Declinando la semejanza del hombre
cambia el amargo adiós y la pólvora
por mundo y carne.
Le asesta en el talón
un crimen de estocada desdoblada
en el alma vacante del diablo
que ríe en cada uno de nosotros
y eso, que todavía no hemos nacido.

La conciencia cavila un epitafio
sin embargo, sólo encuentra
un alma vacía y una cólera quebrada.
Y eso que todavía, no hemos nacido…


Mónica López Bordón

Poesía Inédita